Finanzas y Economía
Cómo el enorme aumento del precio del cobre encendió el debate en Chile sobre el aporte de las mineras privadas a las arcas públicas.
Cada vez que se dispara el precio del cobre, el debate en Chile sobre cuánto dinero aporta la extracción del metal a las arcas públicas vuelve a encenderse.
La diferencia ahora es que la discusión se produce en un año políticamente excepcional: el país estará redactando una nueva Constitución -con la participación de representantes elegidos por voto popular- y en noviembre se celebrarán elecciones presidenciales.
Como el negocio del cobre es altamente rentable y constituye una de las mayores fuentes de riqueza para un país que es el mayor productor mundial de este metal, la discusión no es sólo técnica, sino también política.
Hace exactamente 50 años, el gobierno socialista de Salvador Allende nacionalizó este recurso y desde aquel entonces se lo ha llamado "el sueldo de Chile".
Unos años más tarde, bajo el régimen militar de Augusto Pinochet, la
explotación del cobre fue privatizada y cuando llegó la democracia al
país en los años 90, Chile abrió aún más la economía al exterior y creó
una serie de incentivos para atraer capitales extranjeros, generando las
condiciones que permitieron un boom de grandes inversiones en el sector minero nacional.